El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ordenó la liberación de 250 presos políticos tras alcanzar un acuerdo con Estados Unidos para el levantamiento de algunas sanciones económicas.
Este hecho constituye la mayor excarcelación masiva de opositores en la historia reciente del país y representa un giro relevante en la política de Minsk respecto de sus relaciones con Occidente.
El anuncio se realizó tras una reunión entre Lukashenko y el enviado estadounidense John Coale en Minsk, en la que se definieron los términos del entendimiento diplomático.
Por su parte, el enviado John Coale calificó el acontecimiento como “un hito humanitario significativo” y lo atribuyó al “compromiso” de la administración de Donald Trump con una diplomacia directa.
El acuerdo estipula que el gobierno estadounidense retirará las sanciones impuestas sobre dos bancos estatales de Bielorrusia, el Ministerio de Finanzas y los principales productores nacionales de potasa, uno de los sectores exportadores más relevantes del país.

