Britney Spears volvió a colocarse en el centro de la conversación luego de que se diera a conocer que ingresó a un centro de rehabilitación, lo que generó dudas entre sus seguidores sobre si la decisión fue voluntaria o impuesta por su entorno cercano tras su reciente arresto.
De acuerdo con los primeros reportes, la cantante de 44 años decidió ingresar por cuenta propia a un programa de tratamiento luego de haber sido detenida el pasado 4 de marzo en Ventura, California, bajo sospecha de manejar bajo la influencia del alcohol, situación que encendió las alarmas entre su familia y equipo de trabajo.
Tras la noticia, Kevin Federline, exesposo de la artista, reaccionó a través de su abogado Mark Vincent Kaplan, quien confirmó que el exbailarín está al tanto de la situación y respaldó la decisión tomada por la intérprete.
Por su parte, un representante de Britney Spears también aseguró que el ingreso al centro de rehabilitación fue completamente voluntario y responde a la intención de la cantante de priorizar su bienestar emocional en este momento.
Además de su equipo, los hijos de Britney Spears, Sean Preston y Jayden James, habrían jugado un papel importante en su decisión de buscar ayuda profesional, luego del impacto que tuvo su arresto en su entorno personal.
Según información difundida por la revista People, ambos jóvenes han mostrado su apoyo a la cantante en este proceso, motivándola a tomar medidas para cuidar su salud.
De acuerdo con el mismo reporte, la artista habría atravesado momentos de angustia tras su detención, lo que terminó influyendo en su decisión de ingresar a rehabilitación.

