Moscú, la capital de Rusia, amaneció bajo el ataque de una nueva ola de drones ucranianos que ha bombardeado a una refinería en la región de Kranodar, reportaron medios locales. Al menos un civil, una mujer en la región de Rostov, murió.
Rusia anunció que logró derribar más de 550 drones que pretendían alcanzar a la ciudad de 13 millones de habitantes.
De acuerdo con Moscú Times, el alcalde de la ciudad, Sergei Sobyanin, confirmó que varios drones sí lograron alcanzar la Refinería de Petróleo de Moscú y que los equipos de emergencia trabajan ya en el lugar.
La refinería de petróleo es operada por Gazprom Neft ubicada a unos 15 kilómetros al sureste de La Plaza Roja, el centro de Moscú.
La agencia estatal rusa TASS, que cita al gobernador regional de Moscú, Andrey Vorobyov, un edificio de residencial en Zhukovsky, a las afueras de Moscú, también fue alcanzado por los ataques.
Se reporta que hubo daños en el acceso a las escaleras de incendios entre 23 y 24 pisos y dos losas de balcón, sin víctimas en esa zona.
El presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski, reivindicó lel ataque a través de su cuenta de X y aseguró “las sanciones de largo alcance han llegado de nuevo a la región de Moscú”.
“Por segunda vez esta semana, la refinería de petróleo de Moscú fue golpeada. También se atacaron objetivos en la región de Rostov y en territorios temporalmente ocupados de Ucrania. Esta es una respuesta totalmente justificada a los ataques rusos contra nuestras ciudades y comunidades, y otro resultado importante del trabajo de nuestros guerreros contra instalaciones que sostienen la máquina de guerra de Rusia”, expuso.
El ucraniano agradeció a las Fuerzas de Defensa y Seguridad de Ucrania por sus esfuerzos coordinados.

