La Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá como sedes a Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México, podría convertirse en el evento deportivo más contaminante que haya recibido el país. Con una proyección de más de nueve millones de toneladas de CO₂e, el impacto ambiental encendió las alertas en el Congreso, donde la diputada de Morena, Alejandra Chedraui, presidenta de la Comisión de Cambio Climático y Sostenibilidad, presentó un exhorto que busca que los gobiernos locales actúen de manera inmediata, antes de que la ola de visitantes y la falta de una estrategia clara disparen las emisiones contaminantes en las tres urbes más grandes del país.
“Me siento muy responsable porque desde la Comisión queremos dejar nuestra huellita de arena en un evento tan grande. No quiero que la preocupación se quede sólo ahí, sino que tomemos acción para prevenir las emisiones que va a generar este Mundial”, explicó en entrevista para mediotiempo.
La legisladora decidió impulsar el llamado luego de revisar estimaciones internacionales sobre la huella de carbono que dejarán los desplazamientos de asistentes, equipos, personal de logística y medios de comunicación. Se espera que únicamente el flujo entre ciudades de Norteamérica atraiga más de 5 millones de personas, mientras que alrededor de un millón se concentrará en las sedes mexicanas.
Para Chedraui, el principal peligro no es únicamente la llegada masiva de visitantes, sino el comportamiento dentro de las ciudades.
Según cálculos que la diputada consultó con especialistas, el transporte dentro de Guadalajara, Monterrey y la CDMX podría aumentar entre el 15 y 25 por ciento durante el torneo. Ese incremento puede romper por completo los techos de emisiones actuales, si los asistentes optan por vehículos particulares.
La alternativa es clara: redirigir la movilidad hacia sistemas sustentables.
“Queremos que la gente opte por transporte público, bicicletas o caminar. Que al llegar a las sedes ya existan rutas prácticas, seguras y eficientes”, insistió.
Uno de los ejemplos recientes es la ciclovía que se construye sobre Calzada de Tlalpan, en la capital del país. Aunque la construcción sea polémica, Chedraui afirma que iniciativas así serán necesarias.
“Nuestro exhorto es para que se pongan las pilas y generen caminos seguros que realmente animen a la gente a usar el transporte público o la bicicleta”, afirmó.
La cifra estimada, más de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, puede parecer difícil de magnificar, pero la diputada lo aclara.
“Solo para que se den una idea, todos los coches del país causan alrededor de dos millones en un año, entonces, nueve millones es una cifra gigante”.
Frente a ese panorama, la legisladora plantea que México debe tomar acciones muy concretas y, sobre todo, medibles para demostrar que los discursos de sostenibilidad se traducen en resultados verificables.
“Nos tenemos que poner las pilas y tomar acciones que sean medibles y muy concretas. Podemos hacer campañas y que no solo se queden campañas, que realmente se estén midiendo, porque eso da transparencia y también seguridad para que la gente se sienta más confiada y que tome acción para ayudarnos a evitar todas estas emisiones”, explicó.

