La República Democrática del Congo (RDC), selección que jugará el martes 23 de junio en la ciudad de Guadalajara, se vio obligada a cancelar una concentración de tres días en la ciudad de Kinshasa que tenía programada para hacer frente a su participación en la Copa del Mundo, debido a un brote de ébola en su país.
En la planeación original, el representativo congolés trabajaría en su país para despedirse de sus aficionados, esto previo a viajar hacia Europa, donde tendrá dos partidos contra Dinamarca en Lieja y Chile en España, mientras que la última etapa de preparación sería ya en Houston para hacer frente al Mundial.
Dichos planes fueron ajustados debido al brote de un tipo raro de ébola conocido como Bundibugyo, el cual, se cree, ha causado la muerte de más de 130 personas y cerca de 600 casos sospechosos, situación que llevó a la Organización Mundial de la Salud a declarar un estado de emergencia internacional.
La FIFA emitió un comunicado en el que aclaró que “está al tanto de la situación relacionada con un brote de ébola y la está monitoreando, y está en estrecha comunicación con la asociación de futbol de la República Democrática del Congo (Fecofa) para garantizar que el equipo esté al tanto de todas las directrices médicas y de seguridad”.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron esta semana que Estados Unidos prohibirá por los próximos 30 días la entrada a todos los extranjeros que hayan estado en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur en las últimas tres semanas. Al momento no se ha aclarado si habrá excepciones para aficionados que deseen viajar al Mundial.

