La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho un matiz a su duro discurso del domingo en contra de la injerencia extranjera, al afirmar que no cree que sea el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien encabece la intentona de influir en las elecciones mexicanas de 2027. “Hay mucho diálogo con el Gobierno de Estados Unidos, de hecho, les confieso que yo no creo que sea el presidente Trump quien haya encabezado esta ofensiva en distintos temas. Yo creo que son sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que no quieren que haya una buena relación, que no están de acuerdo con el Gobierno que encabezamos, por razones ideológicas, y se juntan con los de la ultraderecha de México”, ha dicho en su conferencia matutina de este lunes, sin precisar quiénes forman parte de esos sectores.
Horas después de su discurso en la Plaza de la República, conmemorativo del segundo año de su triunfo electoral, la presidenta ha insistido en que su prioridad es la defensa de la soberanía ante las acciones de ciertos sectores de ultraderecha en Estados Unidos y en todo el mundo, que apoyan a la ultraderecha mexicana que intenta terminar con la cuarta transformación. “Todo esto es histórico, no es un asunto de un día, siempre han querido utilizar este tema. Hay que entender o por lo menos tener la duda, preguntarse, cuáles son las verdaderas intenciones de estos sectores. Siempre ha habido presidentes, no presidentes, senadores, congresistas, cuya intención es tener en México gobiernos totalmente afines, entreguistas”, ha señalado.
Pese a todo, la presidenta ha defendido la relación México-Estados Unidos, pues “puede haber muchas diferencias, pero lo que se busca son las coincidencias en beneficio de los mexicanos”. Sheinbaum ha insistido en que tiene pláticas permanentes con el presidente Trump y su Gobierno, y que hay cooperación en muchos ámbitos, pero sin subordinación. Y ha afirmado que seguirá planteando los temas en los que no está de acuerdo o aquellos en los que ella considera que hay injerencia en asuntos internos, como es la petición de un fiscal de Nueva York para que México detenga al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha y nueve políticos mexicanos más, con fines de extradición, acusados de vínculos con el narcotráfico.
Interrogada sobre los alcances de su discurso del domingo, la presidenta ha dicho que su intención es informar a la ciudadanía sobre las campañas en medios de comunicación y en redes sociales, alentadas por sectores de Estados Unidos que tienen ánimo de injerencia en la política mexicana. “¿Por qué creer más en las instituciones de justicia de Estados Unidos que de México, por ejemplo?, ¿no hay una intención del Departamento de Justicia en eso?, ha preguntado la presidenta. “Lo primero es que la gente esté informada de eso y después actuar diplomáticamente”, ha agregado.
Sheinbaum ha denunciado la existencia de campañas alentadas a través de redes sociales, con uso de algoritmos e inteligencia artificial, y ha aprovechado para dar lectura a un fragmento de la Encíclica del papa León XIV, en la que el pontífice advierte contra el “tecnofascismo”, basado en la lógica de que quien controla la IA puede imponer una visión moral. La presidenta mexicana ha dedicado más de 10 minutos a leer párrafos enteros de la primera Encíclica de León XIV, en los que habla del desarrollo, los derechos sociales, la responsabilidad con las futuras generaciones, y la manipulación del ánimo social a través del uso de la inteligencia artificial en la difusión de contenidos que inciden en la sociedad. “Vean qué interesante, porque es un cuestionamiento muy profundo el del papa, y en parte a eso me refería yo el día de ayer cuando hablo de estas campañas que son pagadas, que entran en el proceso de los algoritmos y las redes sociales”, ha advertido la presidenta.
Desde que se conocieron las solicitudes de extradición de Rubén Rocha y sus funcionarios más allegados, y la participación de agentes de la CIA en un operativo antinarco en Chihuahua, el Gobierno de Sheinbaum ha puesto en la mira la injerencia extranjera. Primero, con una defensa clara de la soberanía y la denuncia permanente de intervencionismo, a las que todo el oficialismo se ha alineado; después, con las acciones de la Fiscalía General de la República tanto en el caso Sinaloa como en Chihuahua; más tarde, con la promoción de una reforma constitucional para colocar la injerencia extranjera como causa de nulidad de elecciones, aprobada la semana pasada, y finalmente, con la denuncia de las campañas en redes a las que la presidenta se ha referido.
En esa lógica, la presidenta ha anunciado que el próximo miércoles dará inicio una nueva estrategia de comunicación gubernamental que va a encabezar la consejera jurídica de la Presidencia y exlideresa de Morena, Luisa María Alcalde. Bajo el título de “Derecho de réplica”, Alcalde ofrecerá una conferencia semanal para explicar las campañas que, desde su óptica, se emprenden para atacar a la cuarta transformación.

