Estamos ante una verdadera leyenda viviente, pues Jonathan es una tortuga gigante de Seychelles que ya fue oficialmente reconocida como el animal terrestre vivo más longevo del planeta y recibir el reconocimiento de ÍCONO de Guinness World Records.
Se estima que este extraordinario animal nació alrededor de 1832, por lo que actualmente tiene un estimado de 194 años de edad. Eso la convierte tanto en la tortuga/quelonio más longevo jamás registrado y, al mismo tiempo, en el animal terrestre vivo con más edad.
Su especie, Aldabrachelys gigantea Hololissa, es uno de los reptiles más grandes del mundo y fue cazada intensamente durante los siglos XVIII y XIX, por lo que se consideró extinta de forma salvaje hacia 1840.
Nació en el archipiélago de las Seychelles y llegó a la isla de Santa Elena, en el océano Atlántico, en el año 1882 como un regalo para el gobernador de la época y en ese entonces ya era todo un adulto. Jonathan, la tortuga, sigue viviendo ahí, en la Casa de Plantación, la residencia oficial del gobernador de la isla, la cual es territorio británico.
En ese lugar comparte el espacio con otras tres tortugas residentes: Frederik, David y Emma. Con un peso de 180 kg, Jonathan está al cuidado del veterinario Joe Hollins, quien, tras llegar a Santa Elena en 2009, lo encontró en malas condiciones físicas.
Jonathan ha vivido bajo los reinados de al menos ocho monarcas británicos y conoció tanto a Jorge VI como a la futura Isabel II durante su visita a la isla en 1947.
Por su avanzada edad, Jonathan lleva varios años ciego a causa de cataratas y ha perdido el sentido del olfato. Sin embargo, a pesar de estas pérdidas sensoriales, la tortuga se mantiene relativamente activa, tiene buen apetito y disfruta de la compañía de las otras tortugas en su hogar en la isla de Santa Elena.
De acuerdo a Britannica, en los días cálidos y soleados, Jonathan disfruta de tomando el sol con las extremidades y el cuello extendidos, pero cuando hace más frío prefiere refugiarse entre montones de hojas o recortes de césped, donde permanece acurrucado durante la mayor parte del día.

