· El lavado con agua y jabón debe de realizarse durante 40 a 60 segundos, retirando objetos como anillos y procurando limpiar palmas, dorsos, dedos, pulgares y uñas.
· Se debe reforzar en personas menores de 5 años, adultas mayores, embarazadas, con enfermedades crónico-degenerativas e inmunocomprometidas.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí destaca la importancia de convertir esta práctica en un hábito cotidiano de autocuidado, debido a que constituye una medida sencilla, accesible y efectiva para interrumpir la transmisión de microorganismo y prevenir enfermedades.
El coordinador de Información y Análisis Estratégico, doctor Erasmo López Rodríguez, explicó que las manos mantienen contacto constante con objetos, superficies y personas, por lo que pueden acumular virus, bacterias, parásitos y hongos que posteriormente ingresan al organismo al tocarse los ojos, nariz o boca, así como al manipular o consumir alimentos sin higiene previa.
Indicó que una adecuada higiene de manos contribuye a disminuir el riesgo de padecimientos respiratorios como resfriado común, influenza, COVID-19, bronquitis y neumonía; además de enfermedades gastrointestinales e infecciones de la piel y los ojos.
López Rodríguez señaló que el lavado correcto de manos con agua y jabón debe tener una duración de entre 40 y 60 segundos.
Explicó que, para realizarlo adecuadamente, es necesario retirar objetos como anillos y frotar cuidadosamente las palmas y el dorso de ambas manos, los espacios entre los dedos, los pulgares, así como las puntas de los dedos y las uñas. Posteriormente, se deben enjuagar las manos con abundante agua y secarlas, de preferencia, con una toalla desechable.
Destacó que esta práctica debe de realizarse antes de preparar o consumir alimentos, amamantar, atender a una persona enferma o curar una herida; así como después de ir al baño, cambiar pañales, toser o estornudar, tocar basura o dinero, utilizar transporte público y tener contacto con mascotas o animales.
Respecto al alcohol gel, precisó que puede utilizarse para una desinfección rápida cuando las manos se encuentran aparentemente limpias; sin embargo, no sustituye el lavado con agua y jabón cuando existe suciedad visible, grasa, sangre, restos orgánicos o después de utilizar el sanitario.
El especialista recomendó reforzar esta medida principalmente en niñas y niños menores de 5 años, personas adultas mayores, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónico-degenerativas y aquellas con un sistema inmunológico comprometido.
El IMSS en San Luis Potosí invita a la población a adoptar el lavado de manos como una práctica permanente de corresponsabilidad y cuidado de la salud, ya que mantener las manos limpias ayuda a proteger a las familias y reducir la trasmisión de enfermedades en hogares, escuelas, centros de trabajo y la comunidad.

