La Secretaría de Salud federal encendió este martes tres alertas epidemiológicas al mismo tiempo. El titular de la dependencia, David Kershenobich Stalnikowitz, explicó en la conferencia de prensa matutina los riesgos del golpe de calor, el hantavirus y el ébola, y el estado de preparación del país ante cada uno.
Golpe de calor: 264 casos en lo que va del año
El aviso más urgente apunta al calor. El cuerpo humano mantiene su temperatura entre 36.5 y 37.5 grados, pero cuando las condiciones externas lo superan, el mecanismo regulador del cerebro puede colapsar en cuestión de minutos.
Cuando eso ocurre, la temperatura corporal puede dispararse hasta los 40°C, los vasos sanguíneos se dilatan y las células con proteína comienzan a dañarse de inmediato.
Las señales de alarma incluyen:
- Piel enrojecida, caliente y seca
- Pulso acelerado
- Náusea, vómito y dolor de cabeza
- Sensación de desmayo o convulsiones
Hantavirus: activo en Sudamérica, sin casos en México
El segundo aviso epidemiológico se emitió por el hantavirus, un virus que ataca las vías respiratorias y se transmite por contacto con roedores.
Existen alrededor de 40 variedades del virus. Solo la cepa de los Andes, presente en Argentina y Chile, tiene transmisión entre personas; el resto no se contagia de humano a humano.
Kershenobich subrayó que México no registra ningún caso hasta el momento y que el sistema de vigilancia epidemiológica tiene capacidad para detectarlo si fuera necesario.
Ébola: alerta de viaje emitida, el Congo en el centro
El tercer aviso llega desde África. El ébola es un virus que se transmite a través de secreciones corporales —sangre, saliva, vómito, diarrea— y no por vía respiratoria. Su origen se asocia al contacto con murciélagos.
Los síntomas iniciales son similares a una gripe leve, pero derivan en una peligrosa coagulación intravascular diseminada que provoca hemorragias internas y externas. Su tasa de letalidad ronda el 40%.
La Secretaría de Salud ya emitió una alerta de viaje para el Congo y otras zonas afectadas de África, y cuenta con guías médicas para que el personal de salud identifique y actúe ante posibles casos. También dispone de laboratorio con capacidad de detección.

