El próximo miércoles 1 de julio es la fecha señalada para que Estados Unidos, Canadá y México renueven el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), pero no parece que los tres vecinos vayan a alcanzar un acuerdo para extender su vigencia antes de esa fecha. Está previsto que este miércoles se reúnan los representantes comerciales de los tres socios por primera vez desde que comenzaron las negociaciones para la revisión del T-MEC. México y Canadá han expresado su deseo de renovar el acuerdo e incluso extender el periodo de vigencia otros 16 años. Estados Unidos, por su parte, está descontento con el resultado del acuerdo comercial y, en palabras del presidente Donald Trump, a su país “le iría mejor sin él”. En las últimas semanas ha dicho que el acuerdo “expirará de inmediato”. Hace un par de semanas Trump dijo: “No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México. Pero ellos necesitan todo lo que tenemos. Y tienen que tratarnos mejor”
Se espera que la Administración estadounidense anuncie en las próximas horas que no extenderá el acuerdo comercial con México y Canadá, según ha avanzado Reuters. De esta forma, el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, abrirá un periodo de retirada progresiva de la zona de libre comercio de tres décadas de antigüedad, mientras sus socios del norte y el sur tratan de mantener abiertas unas negociaciones para prorrogar el pacto comercial, aunque sea con otras condiciones.
El Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se firmó bajo el primer mandato de Donald Trump en 2020, pero preveía una revisión del acuerdo a partir del 1 de julio de este año. El tratado tiene una vigencia total de 16 años, hasta 2036, pero cualquiera de los tres países puede abandonar el acuerdo con un preaviso de tres meses. El T-MEC ha sido un importante acuerdo comercial, afecta a un volumen de comercio valorado en cerca de dos billones de dólares al año entre los tres países, que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde la década de 1990. Desde que los tres estados norteamericanos firmaron el primer acuerdo comercial, las relaciones económicas entre los tres países se han estrechado y mantienen una estructura integrada en sectores como la industria del automóvil y muchos otros en toda Norteamérica, con millones de puestos de trabajo, que sería difícil de deshacer.
La declaración de Trump de renunciar al T-MEC supondría la apertura de un período de revisión de seis años, según se establece en el acuerdo original. Los negociadores y analistas, sin embargo, interpretan que esta postura de Washington no es más que una estrategia de negociación para obtener ventajas durante las conversaciones. La Casa Blanca ya ha dejado claro cuáles son sus demandas: quiere aumentar el contenido estadounidense y regional en la producción automotriz norteamericana y las medidas de protección comercial para impedir que los productos chinos se beneficien del T-MEC.

